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Salir a la Montaña con Mal Tiempo

Con buen equipo, preparación y juicio, todo es diferente. El mal tiempo en la montaña es sinónimo de tormentas, lluvias y viento blanco, pero no siempre es tan malo como para no salir. En ciertos lugares del mundo, como el caso de las montañas de Escocia, Patagonia Austral y Nueva Zelanda, el montañismo se desarrolló así, y si se espera el día ideal es muy posible que uno no salga nunca. Aquí algunos consejos para tener en cuenta

Texto: Darío Arancibia

1) Revisar el Meteo
Así sabrás si el mal tiempo dura horas o si es un frente de mal tiempo de muchos días. Evaluar factores de velocidad de viento, nubosidad, precipitaciones según altura y la isoterma 0º, que es donde normalmente las precipitaciones pasan de líquido a sólido. Revisar varias páginas (ver en el recuadro) y evaluar al final ponderándolas. Si el meteo te muestra que el mal tiempo es por un día o menos, quizás podrías salir a una actividad larga, pero si te muestra un gran frente de mal tiempo y estás desesperado por salir, realiza una actividad corta y cerca de la ciudad.

2) Evaluar el dinamismo del terreno y el clima
En la montaña, en verano es seco y en invierno está nevado. En otoño y durante los cambios de estación, el terreno y el clima es más dinámico. Puede llover y amanecer congelado, o nevar con frio y al otro día hacer calor. En algunos lugares como Cochamó el caudal de valles y canaletas secas de rocas aumenta mucho con la lluvia, en otras zonas puede ser que la primera lluvia después del verano, suelte las rocas de un canalón seco por meses. Por lo mismo hay que evitar zonas que puedan ser afectadas por este tipo de sucesos.
En los Andes centrales con una pequeña nevazón puede haber derretimientos o congelamientos, generando agua o verglas, imposibilitando la escalada en roca. Fundamental también es tener en cuenta las horas-luz: mientras más cerca del invierno menor son las horas de luz. Siempre llevar linterna y repuesto de pilas o, mejor, de linterna.

3) Orientación y Navegación
La orientación está muy relacionada con la meteorología. Un día frio, nublado y sin precipitaciones puede tornarse terreno muy complejo, debido a una densa neblina que no nos permite ver a más de 5 o 10 metros. Si a esto le sumamos un terreno nevado, no distinguiremos horizonte o el punto límite entre el suelo y el cielo (efecto de estar dentro de una pelota de ping-pong o whiteout). Llevar brújula y altímetro, u otro medio de orientación como el GPS, sumado a un mapa, te permitirá desplazarte y volver a tu casa en esas condiciones.
Muchas personas no le toman en peso real a este tema. Después de un viaje en 2011 a Campos de Hielo, con casi todos los días con whiteout, sin el GPS y el mapa no hubiéremos podido encontrar nuestro campamento o llegar al punto en donde nos sacarían, ¡a la vuelta decidí comprarme un GPS! Había andado casi 20 años sin uno, ni dándole demasiado uso al mapa y la brújula.
Para pedir ayuda o rescate necesitamos saber dar coordenadas. ¡Nos falta cultura de orientación!

4) Gestión de riesgos y plan de contingencia
Siempre hay que retirarse antes de que las cosas se pongan feas. Hay que ser claro hasta dónde es uno estricto con sus planes y sus decisiones, y aunque suene difícil, considerar siempre el escape antes que la cumbre o la meta que nos motiva. Hay que dejar margen de error para retirarse, ¡no ir muy jugados! Un riesgo que es más común de lo que uno piensa son los rayos: en la cumbre del cerro Castillo de la región Metropolitana, cuando ascendimos con Felipe González y Ralph Jaiser, en medio del mal tiempo, se nos paraba el pelo, nos sonaban los mosquetones y se sentía la estática en el ambiente. Saber qué hacer en esos casos y evitar ser afectado por un rayo es esencial.Utilizar las “Metodologías de Gestión de Riesgos” para actividades al aire libre que existen nos ayudará a gestionar los riesgos potenciales en nuestra salida y tomar decisiones de forma organizada, estructurada y dinámica; recomiendo investigar sobre el Método 3×3 de Werner Munter (2003); y la Gestión de Riesgos Dinámica de Bob Barton (2009).

5) Alternativas menos comprometidas
Luego de evaluar todos estos puntos te podrás decidir si salir con mal tiempo o no. En algunas ocasiones puede limitar a hacer actividades mas cortas, evaluando la altitud y lejanía. Tomar las precauciones y evaluar el nivel de compromiso. Disminuir el tiempo de exposición al mal clima a los niveles que te permitan manejarte a ti mismo. Quizás no ir a la Cumbre del Provincia en un día que parece que llueve, pero quizá ir al Alto del Naranjo o Vallecito. Si llueve, te mojas un poco y llegas ese mismo día. Quizás el clima está malo en altitud pero en zonas más bajas solo está nublado y un poco frio. Puedes hacer trekking o incluso hacer escalada cerca del camino, con un buen termo y ropa de abrigo, para capear la lluvia y el viento. A la bajada tienes más que ganada una buena empanada o una calientita cazuela.

6)¿Qué se aprende del mal tiempo?
Además del equipo que normalmente llevamos para la actividad que queremos realizar siempre hay que llevar algunos extras: bolsas secas, kits de supervivencia o repuestos secos para las extremidades (guantes y calcetas). No hay que tenerle miedo a estar mojado; en la medida que uno esté bien alimentado y duerma seco, el ambiente lluvioso no es tan agresivo. El circuito de las Torres del Paine, si te toca con tiempo normal (o sea malo) te enseñará mucho de esto. Con mal tiempo aprendemos a mejorar la toma de decisiones y el cómo nos organizamos, ya sea como grupo o como individuos, aumentando nuestra zona de confort, lo que nos permite estar tranquilos cuando las cosas se pongan realmente serias.
¿Cómo se seca la ropa, cómo haces que no se mojen las cosas en la mochila o dentro de la carpa, que no se vuele el equipo, como cocinas con viento? Son preguntas que vas a ir respondiéndote con la experiencia y la formación, así como ir dejando a mano lo necesario para el día, y programarte según el clima (viento, nieve, lluvia). El estar mojados nos motiva a gestionar mejor nuestro autocuidado. ¡Las bolsas secas no te las compras antes de esto! Aprenderás a valorarlas y entender para lo que sirven y finalmente aprenderás también ¡a que no se te moje el papel higiénico!

Los sitios donde Darío Arancibia recomienda revisar el pronóstico meteorológico; en orden de complejidad:
Dirección Meteorológica de Chile Revisa el tiempo de la región y ve también la isoterma 0º, yendo a “Pronóstico de Turismo” – “Pronóstico de Cordillera”
Mountain Weather Forecasts Revisa por lugar y ve también el pronóstico de acuerdo a la cota de altitud, lo cual es muy útil. Info de viento, (dirección, y velocidad) temperatura por altura y sensación térmica. A veces hay precipitaciones desde cierta altura solamente y no para toda las alturas
Windguru Un poco más compleja y entrega info más detalle del viento (dirección, velocidad, rachas) y nubosidad (por altura), además de entregar la isoterma 0º por día.
National Oceanic and Atmospheric Administration La más especializada, y es la utilizan los montañistas en la Patagonia para ver las ventanas de buen tiempo para realizar sus escaladas. Aquí se pueden tener un meteo específico para la salida, ya que se necesita ingresar las coordenadas del lugar que se quiere ir. Entrega info de vientos, precipitaciones, isoterma 0º, punto de rocío, etc.

Darío Arancibia tiene más de 20 años de experiencia en montaña y ha participado en expediciones en los Andes Centrales, Cordillera Blanca, Patagonia, Alpes y Círculo Polar Ártico. Destaca en su espíritu de ayuda a montañistas en problemas a través del Cuerpo Socorro Andino y organismos equivalentes en Estados Unidos y Perú, donde ha recibido una importante tecnificación, siendo reconocido por la comunidad en temas de seguridad y rescate para montaña.

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