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Aconcagua v/s Ojos del Salado: radiografía a las cumbres más altas de América

Este enero tuve la suerte de subir dos cerros icónicos de la Cordillera de los Andes y del mundo; el Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo, y el Aconcagua, el cerro más alto de América. Dos cerros que por solo escuchar sus nombres dan temor y requieren una preparación especial para subirlos.

Texto y fotos: Tomás Van Wersch

Ojos del Salado

El 8 de enero partimos con Martin Oliger y Raimundo Olivos desde Santiago rumbo a el Salar de Maricunga (3700m), en un viaje de más de 800 km. Recorrimos los paisajes áridos del desierto de Atacama y llegamos a destino en 12 horas.
Al día siguiente, llegamos a Laguna Verde (4300m), lugar paradisíaco para aclimatar, donde se puede encontrar distintas aves, termas naturales para relajarse, un refugio donde pernoctar y atardeceres increíbles.
Al tercer día, subimos a 5200m sobre las laderas del Mulas Muertas para seguir aclimatándonos y disfrutamos de las vistas que ofrece la Puna de Atacama sobre varios seismiles. A la vuelta, llegamos directo a las termas donde compartimos con personas de distintas nacionalidades. El cuarto día, llegamos al campamento base (CB) del Ojos del Salado, Campamento Atacama (5200m), donde solamente es posible llegar con un 4×4, el camino para llegar a este lugar es una aventura en sí, se debe bordear el camino original en dos lados, ya que el agua lo a borrado.
Al quinto día, subimos al Campamento Tejos (5900m) por el día y bajamos a descansar al CB.
Al sexto día, descansamos, preparamos el equipo para partir al otro día y nos sorprendimos con un desierto nevado por la mañana, el mejor regalo que nos pudo dar la naturaleza.
Al séptimo día, nos trasladamos al Campamento Tejos para atacar la cumbre al día siguiente. Hicimos cumbre el lunes 15, 8 días después de haber comenzado la expedición. El noveno día fue completamente dedicado al regreso a Santiago.
Por un lado, la expedición se empezaba a disolver y llegaba el minuto de descansar, pero por otro lado empecé a preparar nuevamente el equipo para la siguiente expedición que comenzaba unos días después.

Aconcagua

El 20 de enero dirigimos con otro grupo al centinela de piedra, el Aconcagua. Partimos temprano desde Santiago en dirección a Penitentes (localidad en Mendoza), en donde dejamos nuestros bolsos con la empresa Lanko para que fueran pesados y enviados a Plaza de Mulas (Campamento Base del Aconcagua a 4300m). El día siguiente, en este mismo lugar, tramitamos el permiso de ascenso para el parque. Ese mismo día partimos a Confluencia (3300m), en donde nos esperaba una inusual tormenta de verano lloviéndonos la última parte, hasta aquí eran 2 horas caminando y alrededor de 6 km desde Horcones, luego de chequearnos con el médico, nos fuimos a dormir.
Al día siguiente, nos levantamos temprano con mi hermano y partimos hacia el CB, una caminata larga de 16 kilómetros y algo más de 6 horas. En este lugar visitamos un antiguo hotel y subimos una vez hacia el Campamento Canadá (5000m). El tiempo estaba extraño y tuvimos que modificar el itinerario original: había mucho viento en las zonas altas lo que impedía subir a la cumbre el día planificado. Ya al quinto día, subimos cargadísimos a Nido de Cóndores (5500m) en donde permanecimos 3 días hasta el ataque de cumbre definitivo. En este intertanto aprovechamos de subir dos veces a Cólera para acostumbrarnos de mejor forma a la altura. El Domingo 28 hicimos cumbre en el Aconcagua, en un día en que las temperaturas fueron bajas, pero el viento no fue tan fuerte como se pronosticaba. Y al día siguiente regresábamos sanos y salvos nuevamente a Santiago.

Ambos cerros están en climas completamente distintos, uno ubicado en la Puna de Atacama, zona con la mayor concentración de seismiles de los Andes y otro ubicado en la zona central, lugar de decrecimiento de la cordillera. Cada uno tiene distintas complicaciones que abarcan tanto la preparación, la logística y las condiciones meteorológicas que puedan existir.

El acceso: En el Ojos del Salado se requiere de un vehículo 4×4 que pueda llegar hasta casi los 6000 m, esto es un poco más arriba que el campamento alto (Tejos – 5900m). En cambio en el Aconcagua, solamente se llega en auto hasta Horcones (3000m) o Punta de Vacas (2000m), lugar de inicio del sendero.

Agua: En el norte el agua dulce es escasa, solamente se encuentra en fuentes que tienen grandes cantidades minerales o sales, es por esto que se debe acarrear toda el agua para la expedición. En nuestro caso fueron 90 litros, para 3 personas por 9 días. En cambio en el Aconcagua, el agua se encuentra de forma sólida o líquida en cada campamento, por lo que no es necesario portearla.

Permiso: Antiguamente en Chile existía una concesión en donde se debía pagar un permiso para ascender el Ojos del Salado, pero hace unos 5 años caducó y no se volvió a renovar, por lo que no hay que pagar permisos. Lo único que se requiere es obtener el DIFROL para extranjeros. Por otro lado en el Aconcagua se debe pagar un permiso de ascensión, el que varía dependiendo de la ruta a seguir, de si se va con o sin empresa, y de la nacionalidad del excursionista (como valor de referencia: Ruta Normal 2018 – US$400).

Seguridad: En términos de seguridad, el Ojos del Salado vendría siendo el viejo oeste y el Aconcagua vendría siendo una ciudad. Si hay algún accidente, el GOPE y Socorro Andino acudirán aproximadamente los primeros 5 días para hacer un rescate en el Volcán, en cambio en el Aconcagua, es usual que a las personas se les rescate desde los 5400m vía helicóptero y, si es más arriba, siempre hay personas en Nido de Cóndores (5500m), aclimatados y dispuestos a actuar si se requiere.

Dificultad: Ambos cerros cuentan con dificultades similares en el aspecto técnico, físico y exposición. Los dos exigen tener experiencia en uso de crampones, enfermedades de altura y en el caso del Ojos del Salado, que es levemente más expuesto y técnico al tener que subir el torreón final, se requieren conocimientos leves de escalada si no se encuentra con cuerdas fijas nuevas.

Cobertura: En el caso del Ojos del Salado no hay cobertura de celular después de 5 km pasado la Aduana Fronteriza por el lado chileno. En el caso del Aconcagua, hay cobertura de celular Movistar en Plaza de Mulas, el que no es continuo sino intermitente en el día; hay Wifi y otras comodidades.

Fauna: En ambos lugares hay escasa fauna, siendo visibles las aves. En el norte se puede ver el flamenco chileno y el tiuque cordillerano, mientras que en el Aconcagua se puede encontrar más de 61 especies, entre las que destacan el cóndor andino, el halcón peregrino, águila mora, aguilucho, entre otros.

Día de cumbre: Ambos días de cumbre son parecidas en longitud y desnivel, teniendo aproximadamente 3,5 kilómetros y 1000 metros de desnivel. En tiempos también son parecidos, el tiempo promedio de ambos cerros debe rondar las 8 horas y media de subida y 4 horas de bajada. En mi caso, fueron 5 horas y 45 minutos a un buen ritmo para llegar a la cumbre del Ojos del Salado, y 6 horas y media para llegar a la cumbre del Aconcagua desde Nido de Cóndores (5 horas y media desde Berlín).

Clima: Solamente hablaré del clima en verano ya que es la época cuando usualmente se sube estos cerros, ya sea porque existe una mayor temperatura o por que el clima es más “estable”. El principal problema de ambos cerros es el viento. Hay días que puede haber más de 100 km/h los que imposibilitan el ascenso la mayor parte del tiempo. Por otro lado, en el norte tenemos una mayor cantidad de días inestables debido al invierno boliviano que produce precipitaciones las cuales hacen más duro el ascenso del volcán y pueden impedir el ascenso.
Con respecto a las temperaturas, he ido dos veces al Aconcagua y una al Ojos del Salado y aunque comencé temprano el día de cumbre e íbamos más rápido de lo planeado me pareció que la zona norte es más helada. Se producían fácilmente temperaturas de -30 °C en la madrugada, lo que me provocó algunas congelaciones de primer grado en los pies.

Refugios: En la zona del Ojos del Salado se puede encontrar siete refugios ubicados en la Laguna Santa Rosa, Laguna Verde, Murray, Atacama (2), Tejos (2). En cambio, en el Aconcagua no hay ninguno público, solamente un hotel abandonado en Plaza de Mulas.

Transporte de Carga: En el Ojos del Salado se puede llegar en auto hasta los 5900 m, teniendo la posibilidad de transportar comodidades y carga extra; en cambio en el Aconcagua, solamente se llega en auto hasta la entrada del parque, y luego hay que movilizarse con mulas hasta el campamento base. Se debe planificar la carga con más rigurosidad.

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