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Birdwatching en Arica y Parinacota

El extremo norte de Chile es uno de los mejores destinos en nuestro país para observar aves. Esta región da la posibilidad de encontrar especies poco comunes y que no se observan en otros destinos. La cercanía con los ecosistemas diversos de países limítrofes como Bolivia y Perú, además de la posición geográfica dentro de la ruta migratoria de especies del hemisferio norte, hacen de la zona de Arica y el altiplano un destino obligatorio si la meta es la observación o la fotografía de aves.

Texto y fotos: Raffaele Di Biase

En mi último viaje esta premisa se cumplió totalmente. En noviembre emprendí un recorrido con viajeros de Estados Unidos por todo el territorio chileno y comenzamos el periplo por la región de Arica y Parinacota. Uno de los imperdibles es el humedal de la desembocadura del Río Lluta. Este impresionante ecosistema se ubica a sólo minutos de la ciudad de Arica.

Pato de Alas Azules

Es la mejor manera para empezar el pajareo observando especies como la Garza Azul (que no se encuentra en otras latitudes de nuestro país), Gaviota Garuma, Peruana y Andina, Taguita del Norte, Cuervo de Pantano de la Puna, Pato Gargantillo, Pato Puna, Colorado, entre otras, y por supuesto las bandadas de migratorias de larga distancia como el Playero Vuelvepiedras y el Zarapito de Pico Recto. Estas bandadas deben ser observadas con mucha detención ya que el humedal siempre da sorpresas.

El último viaje no fue la excepción ya que pudimos observar un individuo de Playero Manchado considerado visitante ocasional de nuestras costas y, gracias al dato de otros observadores locales, nos encontramos con un Pato de Alas Azules. Este anátido es originario de Norteamérica y realiza migraciones hacia el norte de Sudamérica durante el verano austral, principalmente a zonas de Brasil y Perú. El registro de este año es uno de los seis registros históricos desde 1965 a la fecha.

El humedal vive tiempos contrastados entre el uso indiscriminado por parte de visitantes como área de esparcimiento, la presencia de perros que atacan la avifauna nativa sin ningún control por parte de las autoridades y los esfuerzos de los observadores locales en destacar su importancia como zona importante de avifauna y su protección a través de charlas y puntos informativos al ingreso del humedal.

Por los valles de Arica

Los valles cerca de Arica son otro gran imán para los observadores, con una abundante variedad de aves que no podemos encontrar en otros lugares en Chile. Una de ellas es el Picaflor de Arica. Esta especie no solo es casi endémica de nuestro país sino además es símbolo de las especies en peligro crítico de extinción debido al uso de pesticidas en los terrenos agrícolas, al cada vez más escaso habitat disponible y a la llegada del Picaflor de Cora que lo ha desplazado y limitado a sectores cada vez más escasos dentro de los valles de Lluta, Azapa y Vítor.

Picaflor del Norte

Mientras a inicios del siglo XX se consideraba una especie abundante, en 2003 su población no superaba los 1500 individuos. Esta vez también nos costó encontrarlo y solo logramos verlo el último día de nuestra expedición de cinco días por el norte.

Saca tu Real

Durante la exploración en los valles de Azapa y Lluta nos deleitamos con excelentes vistas de aves que, para un residente del sur de Chile, son espectaculares de observar como el Saca tu Real, el Matacaballos, el Tijeral Listado, el Picaflor del Norte y el Picaflor Gigante entre otros.

Hacia el altiplano

Parque Nacional Lauca

Los días siguientes nos movimos desde el nivel del mar hasta los 3.500 metros de altura de Putre. Este pueblo enclavado en la cordillera es la base perfecta para explorar las alturas andinas donde llegamos a pajarear hasta los 4.560 metros sobre el nivel del mar. Las aves del altiplano son diversas y abundantes. Los esfuerzos físicos por llegar a estas zonas de altura son ampliamente pagados por el registro de especies únicas asociadas a estos ecosistemas como la Perdiz de la Puna, la Becacina de la Puna, la Diuca de Alas Blancas, el Pato Puna, el Pitío del Norte o la Tagua Gigante entre otros. Después de recorrer el Parque Nacional Lauca y el Lago Chungará, el sector de Socoroma y Pocollo y haber pajareado en cada bofedal alto-andino a lo largo de la ruta 11, regresamos hacia el nivel del mar con más de 80 especies registradas y felices de haber podido encontrar a la Perdiz de la Puna, una de las aves más difíciles de observar en nuestro país.

Perdiz de la Puna

También regresamos a los valles con la preocupación de haber visto la pobres condiciones en las que se encuentra el Parque Nacional Lauca en el sector del Lago Chungará con un tráfico de camiones intenso y descontrolado que deja en su camino una estela de desechos y basura que nos dejó perplejos y muy preocupados por el futuro de uno de los parques más hermosos de Chile.

Pitío del Norte

Al día siguiente nos fuimos camino al aeropuerto, con más de 120 especies registradas durante sólo cuatro días en la generosa región de Arica, claramente un destino imperdible para cualquier observador de Chile y del mundo.

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