Entrevista a Patrick Lynch




Entusiasta del ski y el trail running, Patrick es uno de los directores de Futaleufú Riverkeeper, ONG que pertenece a una alianza que defiende las comunidades asociadas a los recursos hídricos a nivel mundial. Sea agua para nadar, beber, remar o pescar, este gringo y quienes colaboran del movimiento Waterkeeper buscan protegerla, especialmente cuando está amenazada.

31 años / Activista Comunitario / Boston

 

Mientras estudiaba, Patrick Lynch tenía su encuentro con la naturaleza al esquiar y competir en Downhill y Grand Slalom en las heladas montañas del Noreste de Estados Unidos. Luego de estudiar Economía en Nueva York y Derecho en Nashville, Patrick se vino a Chile para hacer una beca de pasantía con una ONG de Villarrica, llamada Ética en Los Bosques. Ahí conoció a quien se convertiría en uno de sus mentores, el ecólogo Bernardo Reyes.

“Como abogado ambiental fui aprendiendo a ser un ambientalista” cuenta Patrick, que recuerda de sus primeros tiempos en Chile lo fraccionada que estaba la comunidad de activistas en la Araucanía. “Cuando vine en 2010 había un movimiento del pueblo indígena, y en Pucón un movimiento de los recién llegados, que decían, ¡qué maravillosa la zona, deberíamos protegerla! Ética en los Bosques fue la primera ONG en la zona que estaba logrando conectar todas las comunidades: del pueblo indígena, de la comunidad chilena de la zona, y de los recién llegados. En esa época fue la única ONG ambiental liderada por un Mapuche, pero además contó con la participación en el directorio de chilenos como mi mentor Bernardo, otros chilenos y también gringos que vivían en la zona. Fue impresionante para mi tener mis primeras instancias en Chile participando en una red bastante universal, lo cual me di cuenta que la lucha ambiental es tanto una lucha local como una mundial

 Disfrutar la naturaleza

Vivió en Irlanda por 6 meses, donde aprendió a hacer Kayak de travesía y montañismo; pero hoy, Patrick está dedicado a andar corriendo o caminando por los cerros y se acaba de comprar un par de zapatillas Five Ten para boulderear.

“Hago un poco de todo. Para ser un buen activista en lo outdoors y para justificar el valor de proteger el medioambiente hay que saber disfrutarlo”, explica, invitando a los que no llevan una vida activa a “cambiar el chip”.

“Hay mucha gente que vive en la región de Santiago y ha pasado toda la vida en la ciudad. Van al Cajón del Maipo una o dos veces al año para almorzar o ver al río ¡Y cada vez hay menos río! O van a Viña a tomar sol, pero no se meten mucho al agua. Tienen muy poco contacto con la naturaleza”, cuenta, con un tono crítico, pero acota que muchos sueñan con hacer la diferencia. “Es un punto para nuestra ONG destacar que hay mucha gente en todo el país que ama a la Patagonia y que sueñan en conocerla, y que buscan a tomar sus vacaciones siempre fuera de Santiago en el campo y en otras partes más aisladas; pero si no buscan hacer actividades en todo el año, a veces este sueño no se realiza. ¡Es caro recorrer Chile!” confiesa Patrick, quien enfatiza en que los deportes son la clave “Porque -al menos para la gente joven- son una excusa o una razón para salir de la ciudad. “, asegura Patrick.

Guardianes del Río

Específicamente, y en lo que tiene que ver con su trabajo, Patrick Lynch está dedicado a la protección de la cuenca del Futaleufú. Pero no puede evitar comprometerse con causas amigas, y por eso, más que un profesional en una ONG, es un activista. “Futaleufú Riverkeeper es parte de una red internacional que nació en el año 66, por un grupo de pescadores artesanales en el río Hudson en Nueva York (el link a esta historia, al final de la entrevista). La idea es que Riverkeeper busca a gente que tiene contacto con un río y su cuenca, que depende de esto mismo y que pueden crecer como parte de una red, que emplea varios programas”, explica Patrick, quien orgullosamente afirma que la alianza a la que pertenece, Waterkeeper, tiene más de 250 grupos que la integran. “¡Hay coastkeepers, mountainkeepers, riverkeepers y más!”, sentencia.

Conectar la gente

Cuando vino Kris Tompkins, Patrick la contactó en la tienda Patagonia de El Golf -en el marco de una charla-con la deportista Canela Astorga, una de las personas más involucradas en la causa de los ríos libres en Cajón del Maipo. “Yo soy gringo viviendo en Chile, y tengo la sensación de que mi valor agregado de participar en esta red es conectar a la

gente, aunque sean de culturas distintas. Nosotros como seres humanos tenemos un fin común, en el largo plazo, para rescatar el Planeta. Seamos los Tompkins, o seamos del Cajón del Maipo, estamos conectados”, afirma Patrick. “Si estamos por ejemplo en Futaleufú , a veces hay conflicto entre los colonos y la gente recién llegada, como la de Chaitén; todos son vecinos, pero los de Chaitén son del mar, y los de Futaleufú de la montaña . Sus mentes son diferentes, pero hay que conectarse. Mientras ellos están peleando, por conflictos que son serios, pero entre vecinos, ahí llega una minera. ¡Eso fue lo que pasó con Alto Maipo!

 

Moverse por el Agua

Patrick considera bello lo que está sucediendo en Santiago, en hechos como la manifestación del 13 de diciembre pasado, donde decenas de miles de personas, haciendo protesta, con todas las ONG juntas, mostraron el compromiso por valorar el agua de Santiago y del Valle del Maipo. “A mí también me encanta que hoy en a Chile, quizás con vista de un extranjero, estemos en la segunda generación de ambientalistas. La primera generación fue la que trabajaba en contra de la Dictadura, en Derechos Humanos, y que se dio cuenta que también podía focalizarse en la ecología, que es algo muy importante. Ahí estaba la defensa del Alto Bio Bio, que para nosotros en Futaleufú es un caso de estudio y que se puede replicar”, compara Patrick.

En Estados Unidos los grupos Waterkeeper tienen que crear argumentos en cada cuenca, encontrando todas las razones para conservar el recurso hídrico. “¿Por qué vamos a evitar la construcción de una planta termoeléctrica?”- se pregunta Patrick. Y de inmediato se responde: “Hay varios temas, salud del aire, salud de las personas, y si hay negocios y empresa a los que le importa que el agua esté limpia, hay razones económicas y buenos partners. Una cervecería, por ejemplo, que depende del río y del agua es una gran razón para proteger un recurso hídrico. En Estados Unidos este tipo de relaciones se dan mucho en el estado de Washington y California; también en Alabama hay una cervecería grande. Todos trabajan con su Waterkeeper y fabrican una cerveza con sello especial Waterkeeper. Si cada cervecería tiene 4 cervezas típicas, va a fabricar una 5ª con esta marca”, explica el abogado y economista, quien argumenta que sus gestiones no buscan lo ambiental por sí mismo, “o por el paisaje que quieren defender un grupo de hippies. Eso es importante, pero a los políticos o le importa lo que dicen los hippies , claro, hasta que hay 5 millones de hippies parados frente a La Moneda. ¡Ahí sí que importa!, porque son una presencia”.

 

Para Colaborar

En temporada baja en el Futaleufú, la organización de Riverkeeper apoya una escuela de Kayak, donde enseñan a los niños de la zona a remar. La idea es que si ellos pueden ser guías cuando crezcan, tendrán un mundo abierto, para viajar, para hablar otro idioma y ver un futuro diferente. Este es solo uno de los temas que maneja Futaleufú Riverkeeper, que en el largo plazo busca cambiar en su zona, y ojalá en Chile, la protección social y ambiental a algo profesional, que esté liderado por los jefes de las comunidades locales pero bien asesorados, en lo legal, lo productivo, y lo científico.

www.futaleufuriverkeeper.org

 

Conoce aquí la historia del primer grupo Waterkeeper

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